Cuestionario: Daniel Díaz Godoy



Daniel Díaz Godoy es un joven creador malagueño que, a pesar de su edad, destaca cual veterano en distintos campos artísticos, como son la poesía, la ilustración y la música. 
Dentro de su incesante actividad ha tenido a bien dedicarnos parte de su tiempo para contestar a nuestras preguntas y conocer así un poco más de su labor.

¿Cuándo empezaste a escribir y por qué?

A lo largo de mi vida he tenido varios puntos de inflexión respecto a la escritura. Empecé a escribir estando en el instituto y gané un concurso de relatos a nivel autonómico, pero fue en 2015 cuando descubrí verdaderamente la poesía. En ese momento, las tertulias de El Pimpi y José Infante tuvieron bastante influencia. Por aquella época, estaba centrado en la pintura, realizando exposiciones, y la poesía se impuso. El por qué, diría que es la misma razón que me llevó a realizar cualquier tipo de arte: una necesidad de búsqueda personal a través de la expresión artística para ser consciente del entorno y de mí mismo. La diferencia está en que, en la palabra, parece que puedo razonar con mayor detenimiento el impulso creativo y, a veces, eso es necesario.

 

¿Cuáles dirías que son tus obras y/o autoras/es de referencia?

En cuanto a poesía se refiere, destaco siempre la figura de Claudio Rodríguez y la de Luis Cernuda. Son dos autores que encuentro inagotables. También recuerdo el primer poema que leí y me impactó de verdad: Lo fatal de Rubén Darío en un libro de texto estando en el instituto.

Hay otras obras y autores que me influyen y se van volviendo una referencia según el momento, por ejemplo: Matar a Platón de Chantal Maillard, la traducción de Habitaciones de Louis Aragon, Vicente Aleixandre, Ángel González… Creo que son libros que uno va leyendo y por alguna razón encajan con su presente y se queda algo, aunque no necesariamente se vean reflejados en los poemas. Ahora me encuentro muy atrapado en El hombre y lo divino de María Zambrano.

 

¿Qué es lo que hace decantarte a la hora de escoger una lectura u otra?

Hay tanto escrito, que primero voy a los clásicos para saber por qué lo son, y luego me guío por las recomendaciones de amigos. Me voy quedando con aquellas lecturas que significan algo en mí, como es lógico. Me gusta que la imagen me sorprenda, que tenga ingenio y muestre una verdad o parte de ella (sin descuidar la forma en el verso).

 

¿Qué libro no prestarías nunca por miedo a perderlo?

Cualquier libro que me hayan regalado con dedicatoria y, por supuesto, cualquier primera edición o edición agotada que haya comprado en alguna librería de segunda mano. Ya se sabe que los libros prestados suelen caer en el olvido, así que, si quiero que alguien lea un libro, lo regalo. Por otro lado, hay algunas personas con las que suelo intercambiar libros sin miedo a perderlos.

 

¿Con qué Daniel te llevas mejor, con el escritor o con el dibujante?

Diría que en el dibujante me siento más atrevido y seguro a la hora de crear, y en el poeta más íntimo y reflexivo. Aunque hay veces que no sabría decir donde acaba uno y empieza el otro. Necesito las dos facetas.

 


Si fueses un personaje de ficción, ¿cuál te gustaría ser?

Este tipo de preguntas me resultan complejas. Diría que John Oldman, de la película The man from earth, un tipo con la suerte de ser inmortal, pudiendo estar en todos los momentos de la historia de la humanidad. Eso debe darte una perspectiva muy amplia y mucho tiempo para encontrar algún sentido (o no) y, al mismo tiempo, seguir siendo capaz de vivir eternamente sin plantearte el fin de tu existencia.


¿Cuál es tu momento preferido del día para crear? ¿Tienes alguna manía o sigues algún ritual a la hora de ponerte a trabajar?

Antes de tener un trabajo con horario fijo y completo, prefería siempre la noche. Luego he tenido épocas en las que he sido muy caótico y épocas en las que he sido muy ordenado. Por poner un ejemplo reciente, durante el confinamiento tenía un horario muy regular y estructurado; escribía y leía todos los días de 17:00 a 20:00. Ahora mismo, voy trabajando según encuentre horas en el día. Casi siempre por la noche, después de cenar, o por la mañana, antes de ir al trabajo (el que da dinero).

En cuanto a manías, creo que la más destacable es la de poner la grabadora cuando conduzco trayectos largos. Voy desarrollando un poema y cuando llego a casa lo reestructuro y le hago las modificaciones que necesite. Esto lo hacía mucho un tiempo que me hacía unos 100 km diarios entre la ida y la vuelta del trabajo.

 

¿Una película que nunca te cansarías de ver?

Esta es otra pregunta que me cuesta responder. Cuando era pequeño veía las películas en bucle: Dentro del laberinto, Hook, el Capitán Garfio… Hoy día no creo que pudiera ver ninguna película sin llegar a cansarme, aunque me gusta mucho el cine. No sé, alguna que no sea mala y se pueda ver en cualquier momento, como Pulp Fiction o alguna de Studio Ghibli.

 

Además de escribir y pintar también eres músico, eres como un artista del Renacimiento. ¿De dónde sale esta vocación? 

Lo que me pasa es que no sé renunciar a ninguna de las artes que voy aprendiendo. Cada una aporta algo distinto. Empecé a relacionarme con la música en el conservatorio (solo hice el grado elemental) y cuando empecé a desarrollar mis gustos musicales, retomé la guitarra.

Actualmente tengo algunas ideas que me gustaría desarrollar junto a algún amigo/a verdaderamente músico, pero me estoy limitando a tocar en bandas que tocan canciones de otros. 


Perfil de Sombra es el segundo libro de poesía de Daniel Díaz Godoy, publicado por la editorial, también malagueña, La Dragona Ediciones. En él hace un recorrido de claroscuros donde se van encontrando distintos aspectos e inquietudes vitales, como son la soledad, la identidad o la muerte. 


Perfil de sombra (XI)

 

No me importa tener

el labio roto

por besar tanta espina plateada

ni que el sabor metálico

permanezca y la sangre

no se limpie, aunque escupa

letra a letra tu nombre.

 

El instante también ha sido herido

por destellos de ascua que borran

trazos de la sombra apacible.

 

A ti, que tampoco te importa,

y sabes que esta mano queda

huérfana de caricia,

buscas una roca violenta

que sepulte mis dedos.

 

Perfil de sombra, La Dragona Miguel Gómez ediciones, 32 Capitel Poesía. 2019

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